De dónde proviene el Zamak

Zamak, Calidad y Stock permanentes.

Historia del Zamak

El zamak es un acrónimo que incluye los nombres de los metales: zinc, aluminio, magnesio y cobre (que en alemán se escribe Kupfer). Debido a esto, podemos decir que no nos estamos necesariamente refiriendo a un metal, sino más bien a una aleación del mismo.

Sus beneficios

Uno de los principales beneficios que se debe destacar acerca del zamak tiene que ver con que es altamente hipoalergénico. Es decir, es imposible que genere una reacción, independientemente de la sensibilidad y predisposición genética de la persona que recibe el contacto. Asimismo, es altamente resistente al desgaste del tiempo y a la oxidación. Esto demuestra que es uno de los materiales más durables que existe en el mercado, lo que justifica sus distintas aplicaciones.

Historia del zamak

El nacimiento de lo que hoy conocemos con el nombre de zamak se ubica en el siglo XIX, cuando el Zinc empezó a modelarse con el nacimiento de la técnica de fundición a presión. A partir de este punto, se empezaría a desarrollar las técnicas que luego podrían dar lugar a un metal complejo como es el zamak.

Durante la década de 1920, se realizaron muchas investigaciones alrededor de la aleación del zinc. Estas, fueron llevadas adelante e impulsadas por la New Jersey Zinc Company. El objetivo de estas investigaciones era hacer evolucionar al zinc. De esa manera, en el año 1926, se presentó una innovación que se dio a conocer con el nombre de “zamak 1”. Contaba con un 4% de aluminio, un 0,1% de magnesio y un 3% de cobre; el resto era zinc de gran pureza.

A esa primera aleación, se le adjudicó en un principio el nombre de “mazak”. A partir de este punto, la empresa siguió presentando patentes que se irían sucediendo con los nombres de “zamak 2, “zamak 3”, así sucesivamente hasta llegar al zamak 7.

Luego, entre el año 1945 y el año 1960, se desarrollaron nuevas aleaciones, pero cuyo uso era absolutamente confidencial. Se destacan el Beric y el Alzen.

Usos del zamak

Debido a sus características de resistencia, de hipoalergénico y por su estética, el zamak es hoy en día fuertemente utilizado en el marco de la industria textil. En general, se aplica en piezas de la industria automovilística y en juguetes. Pero también tiene una gran impronta en broches, herrajes y accesorios para carteras, cinturones y otros que requieran de detalles de esta índole. Principalmente se aplica a artículos fabricados en cuero o en piel. Además, hay que destacar que es un metal que se ensucia mucho menos que otros, como la plata.