Tratamientos para metales

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Tipos de recubrimientos de metales.

Hoy en día, el mundo se encuentra repleto de materiales metálicos. Estos, desde sus orígenes y con sus avances a lo largo del tiempo, se han encargado de facilitar y optimizar todos los
procesos de la vida social, económica y productiva. Por eso, se torna fundamental el surgimiento de tratamientos que permitan la durabilidad de los materiales en su mejor estado
y sin perder aspectos de su funcionalidad.
Los metales se encuentran permanentemente en contacto con agentes externos, como pueden ser los elementos el medio ambiente. Esto lleva a que puedan corroerse. Es eso lo que da lugar a distintos tipos de recubrimientos que apuntan a proteger a los metales y aportar distintas propiedades capaces de prolongar tanto su vida útil como la calidad de su apariencia estética y su funcionamiento.

Los tipos de recubrimiento

Teniendo en cuenta lo mencionado con anterioridad, podemos destacar distintos tipos de recubrimientos para metales. A continuación, te contamos acerca de los más comunes en la actualidad.

La pintura

Muchos metales pueden pintarse. La pintura es una composición pigmentada que se convierte en una película sólida. Si bien es cierto que su principal objetivo tiene que ver con fines estéticos, también puede generar protección, aislamiento y propiedades filtrantes de ciertas radiaciones. Un caso frecuente de uso de la pintura sobre metales tiene lugar en la industria del automóvil, donde la pintura busca dar a la carrocería protección y aspectos decorativos específicos.

El galvanizado

El galvanizado es un proceso electroquímico que permite cubrir un metal con otro. Su principal función consiste en proteger la superficie del metal sobre el que se lleva a cabo el proceso. Por
lo general, se coloca una capa de zinc sobre hierro, puesto que el primero es más oxidable, para generar un óxido estable. El hierro es, así, protegido de la oxidación cuando se expone al
oxígeno en el aire.

El niquelado

Por su parte, el niquelado es un recubrimiento metálico de níquel. Se lleva a cabo a través de un baño electrolítico. Este se da especialmente en los metales con el objetivo de aumentar la
resistencia de estos a la oxidación y a la corrosión. También se aplica a fin de mejorar su aspecto en elementos de uso ornamental. Podemos destacar dos tipos de niquelados: el niquelado brillante y el niquelado mate. Sus componentes son el sulfato de níquel, el ácido bórico, el cloruro de níquel y humectante.

El anodizado

Finalmente, debemos destacar el anodizado dentro de los recubrimientos que se pueden realizar en metales. el anodizado es una técnica que se utiliza especialmente para modificar la superficie de un material. Se llama anodizado a la capa de protección artificial que se genera sobre el aluminio a través del óxido protector del aluminio. Es una capa que se consigue
haciendo uso de procesos electroquímicos, permitiendo de esa manera una mayor resistencia, pero, también, una mayor durabilidad en el tiempo del aluminio. El proceso de anodizado se
utiliza con frecuencia para proteger tanto al aluminio como al titanio de la abrasión y la corrosión. Además, permite que los metales puedan ser pintados de diferentes colores.

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